Esta maravilla es de Quique González. Siempre me estremece cómo si cada día la historia fuese real, cómo si de mi puño y letras hubiesen huido estos versos. Siempre me duele cómo si fuese una y otra vez la misma historia. Cómo si fuese pequeña y fuese imposible dejar de llorar. Siempre termino pensando en las cosas que duelen... en lo que fue, en lo que pudo haber sido...
Hay canciones que siempre duelen. ¿Es esa la magia? La empatía es fundamental. Es curioso que una historia que poco o nada tiene que ver contigo, hable tanto de ti. Cada de vez que esto sucede, lo asumo cómo si fuésemos protagonistas de un film y nuestro tema más estimado fuese nuestra particular banda sonora... Una sensación completamente absurda pero totalmente respetable. ¿Cuántas veces hemos pensado algo así? ¿Cuántas veces hemos sentido estar expuestos ante una simple canción de amor? Un amor olvidado, un amor anhelado, un amor nuestro, en primera persona.
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