martes, 10 de junio de 2008

Por eso estamos aquí, equivocados... o no...

... y dime siiiiiiiiiiiiiii, sientes lo mismooooooooo y dime siiiiiiiiiiiiiiii, estás conmigooooooo o contra miiiiiiiiiiii.

Ay, a veces el pop tiene cosas cómo esta... Contradictorias, quiero decir. No sabes si lo que oyes está bien, tiene un profundo significado, es justo el bombardeo mediático... Lo que ocurre también, es que a menudo nos sorprendemos a nosotros mismos y descubrimos algo en nuestro interior... algo que se despierta el escuchar temas tan "facilones".

La emoción es algo realmente curioso. Podemos llegar a emocionarnos con las sencilleces más mundanas... ¿Qué tiene el pop, que puede hacernos sentir inmortales y moribundos al mismo tiempo?

Todos hemos sentido alguna vez, que algún acontecimiento de nuestra vida es merecedor de una canción de pop, pero una cualquiera... la más intensa e inquebrantable. Una inolvidable, cómo nosotros, cómo nuestra historia... ¿Por qué el pop nos hace felices, aunque nos estruje el corazón con el puño más devastador?

Lo que más odio del pop... se divide en dos cuestiones: 1) La mediocridad. 2) Los politonos.
El pop debería seguir siendo algo mágico. ¿Por qué hay gente desesperada por destruir esta premisa?

*Grrrrrrrr...

3 comentarios:

Patricia M. Domínguez dijo...

Me has recordado a la voz en off de John Cusak al principio de Alta Fidelidad:
- ¿Escuchaba música pop porque estaba deprimido o estaba deprimido porque escuchaba música pop?

Y tb a Guille Milkiway, pero eso es porque llevo unos días con La Revolución Sexual incrustada en el lóbulo frontal.

Egopez dijo...

Todo un honor ambas cosas... aunque es un honor que me leas y opines algo así...

John Cusak, en Alta Fidelidad, fue la causa principal de comenzar este blog.

Patricia M. Domínguez dijo...

Soy tooodo intuición :P