viernes, 13 de junio de 2008

Aunque tú no lo sepas...

... me he inventado tu nombre, me drogué con promesas y he dormido en los coches. Aunque tú no lo entiendas nunca escribo el remite en el sobre, por no dejar mis huellas. Aunque tú no lo sepas, me he acostado a tu espalda y cama se queja... fría cuando te  marchas. He blindado mi puerta y al llegar la mañana no me di ni cuenta, de que ya nunca estabas. Aunque tú no lo sepas, nos decíamos tanto... con las manos tan llenas y cada día más flacos, inventamos mareas, tripulábamos barcos, encendía con besos el mar de tus labios. Y toda tu escalera..."

Esta maravilla es de Quique González. Siempre me estremece cómo si cada día la historia fuese real, cómo si de mi puño y letras hubiesen huido estos versos. Siempre me duele cómo si fuese una y otra vez la misma historia. Cómo si fuese pequeña y fuese imposible dejar de llorar. Siempre termino pensando en las cosas que duelen... en lo que fue, en lo que pudo haber sido...

Hay canciones que siempre duelen. ¿Es esa la magia? La empatía es fundamental. Es curioso que una historia que poco o nada tiene que ver contigo, hable tanto de ti. Cada de vez que esto sucede, lo asumo cómo si fuésemos protagonistas de un film y nuestro tema más estimado fuese nuestra particular banda sonora... Una sensación completamente absurda pero totalmente respetable. ¿Cuántas veces hemos pensado algo así? ¿Cuántas veces hemos sentido estar expuestos ante una simple canción de amor? Un amor olvidado, un amor anhelado, un amor nuestro, en primera persona.

miércoles, 11 de junio de 2008

Well, everybody hurts sometimes, everybody cries. And everybody hurts sometimes...

... and everybody hurts sometimes. So hold on, hold on, hold on, hold on, hold on.

La música y el cine han ido siempre ligadas, por fortuna. Siempre van ligadas por la simple razón de que el cine no es más que una herramienta de comunicación... Un juego de historias, emociones, sensaciones y la música es el modo más eficaz de transmitir con ella el doble de intensidad. Las canciones son el arma nuclear de la industria cinematográfica... es potente, de efecto masivo y todo el mundo habla de ello después.

Sin ninguna duda, con el paso de tiempo todos recordamos temas incluidos en bandas sonoras.

Una de las más emotivas y que permanecerán en nuestras memorias, debido al gran número de veces que la han utilizado para dichos menesteres y la humanidad que desprende.
 Todos hemos sentido la emoción al escuchar esta canción... todos hemos sentido el quiebro de nuestro corazón alguna vez... todos nos hemos imaginado bailando el tema de la pista central de nuestro baile de graduación, justo después de haber sido coronados cómo los reyes o las reinas del baile.

La magia de una canción es inexplicable. Simplemente la magia se introduce en nuestro interior y nos sentimos mágicos al mismo tiempo.

Todos hemos sufrido alguna vez y todos hemos llorado alguna vez y todos nos hemos anclado al costado de un buen amigo y todos hemos decidido esperar a que llegasen mejores tiempos para la lírica o la felicidad.

Entonces todos hemos sido universales y lo seguiremos siendo, hasta que permitamos que la emoción sea incalculable.


martes, 10 de junio de 2008

Por eso estamos aquí, equivocados... o no...

... y dime siiiiiiiiiiiiiii, sientes lo mismooooooooo y dime siiiiiiiiiiiiiiii, estás conmigooooooo o contra miiiiiiiiiiii.

Ay, a veces el pop tiene cosas cómo esta... Contradictorias, quiero decir. No sabes si lo que oyes está bien, tiene un profundo significado, es justo el bombardeo mediático... Lo que ocurre también, es que a menudo nos sorprendemos a nosotros mismos y descubrimos algo en nuestro interior... algo que se despierta el escuchar temas tan "facilones".

La emoción es algo realmente curioso. Podemos llegar a emocionarnos con las sencilleces más mundanas... ¿Qué tiene el pop, que puede hacernos sentir inmortales y moribundos al mismo tiempo?

Todos hemos sentido alguna vez, que algún acontecimiento de nuestra vida es merecedor de una canción de pop, pero una cualquiera... la más intensa e inquebrantable. Una inolvidable, cómo nosotros, cómo nuestra historia... ¿Por qué el pop nos hace felices, aunque nos estruje el corazón con el puño más devastador?

Lo que más odio del pop... se divide en dos cuestiones: 1) La mediocridad. 2) Los politonos.
El pop debería seguir siendo algo mágico. ¿Por qué hay gente desesperada por destruir esta premisa?

*Grrrrrrrr...